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XI Asamblea Nacional de Delegados y Representantes

 Reafirmamos nuestra autonomía y reforzamos la lucha contra la desigualdad

La XI Asamblea Nacional de la UNORCA realizada los días 26 y 27 de marzo de 2009 en la Ciudad de México, nombró una nueva Comisión Ejecutiva Nacional y aprobó las líneas de acción para los próximos cinco años.

Olegario Carrillo Meza fue reelecto coordinador ejecutivo nacional y los compañeros Rogelio Alquisiras Burgos, Jaime Castillo Ulloa, Armando Contreras Castillo, Elia María Couoh Tzun, Clemente Guillén Sagahón, Martha Hernández Hernández, Carlos Ríos Ramírez y Amado Zenteno Alegría, fueron nombrados integrantes de la nueva Comisión Ejecutiva Nacional.

Como resultado del proceso de renovación de las dirigencias estatales, 115 compañeros integraron la nueva Coordinadora Nacional que rindió protesta ante la Asamblea.

En junio de 2008 la Coordinadora Nacional nombró a la Comisión Organizadora de la XI Asamblea Nacional de Delegados y Representantes de la UNORCA, con facultades para apoyar, verificar y calificar el proceso.

En los compañeros Macario Hernández Hernández, Pablo Duarte Sánchez y Ernesto Ladrón de Guevara Alafita recayó la encomienda.

En su informe, la Comisión organizadora rindió buenas cuentas y plasmó los importantes resultados del proceso.

A dicha Comisión llegaron las convocatorias para 20 asambleas estatales y 2 asambleas de redes nacionales: la Red AMMOR y la Red Café; las estatales correspondieron a: Chihuahua, Chiapas, Durango, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.

Esto quiere decir que a la XI Asamblea Nacional se acreditaron 1,100 delegados de 22 asambleas.

Donde la UNORCA tiene presencia pero no se realizaron asambleas fue: Campeche, Baja California y Distrito Federal. En el caso de Tabasco, aunque se realizó la asamblea, no se entregó la documentación correspondiente.

Los principales resultados de este proceso son tres, a saber:

Primero: un padrón de integrantes de la nueva Coordinadora Nacional de UNORCA para el periodo 2009 – 2012, compuesto por 115 coordinadores nacionales nombrados conforme al artículo 15 del Estatuto en un número entre 2 y 6 coordinadores por estado, según el número de organismos de base que realizaron asamblea. Aquí se refleja una proporcionalidad de acuerdo al tamaño de la organización en cada estado.

Segundo: un padrón de mil cien delegados efectivos a la Asamblea Nacional en un número equitativo de 50 delegados por estado o red, de acuerdo a los lineamientos de la convocatoria emitida por la Comisión Ejecutiva Nacional.

Tercero: una relación de 2 mil 792 organizaciones de base y regionales, de las más diversas figuras jurídicas o grupos de trabajo, desde ejidos, comunidades, sectores, cooperativas, sociedades de producción rural, unidades de riego, parcelas de la mujer, grupos de mujeres, empresas sociales, integradoras, comercializadoras, dispersoras de crédito, sofomes, cajas solidarias, cajas de ahorro y préstamo, servicios forestales, servicios ambientales, grupos de vivienda, ranchos cinegéticos, empresas ecoturísticas, almacenadoras, gasolineras, talleres de diversos giros, colonias agrícolas, colonias urbanas y suburbanas, transportistas, etcétera. En pocas palabras una gran cantidad de actividades en las que estamos involucrados y una enorme diversidad de figuras asociativas con las que participamos.

Nos interesa señalar este punto porque esta relación de organizaciones es producto de un proceso democrático participativo y es la base para responder a lo que nos hemos planteado desde hace mucho: ¿cuántos somos?, ¿dónde estamos?, ¿en qué estados, municipios y regiones?, ¿qué hacemos?, ¿cuántos representamos?

Hace años hicimos un intento por credencializar a todos los integrantes de la UNORCA, desafortunadamente no concluimos, ahora esta relación puede ser el punto de partida para un padrón total de organizaciones miembros de la UNORCA y su posterior credencialización. Sabemos que no están todos, que algunos no hicieron asamblea, pero es el universo de quienes integran la XI Asamblea Nacional. Queda en manos de la nueva Comisión Ejecutiva esta valiosa información.

Los datos se concentran en más de 12,000 hojas integradas por actas de asamblea, programas de trabajo y propuestas de plan quinquenal.

Veamos algunos datos que nos dan un acercamiento a las dimensiones de nuestra organización:

*Se realizaron 2 mil 792 asambleas de organismos de base, eso significó la participación de 61 mil 264 compañeros.

*Se llevaron a cabo 20 asambleas estatales y 2 de redes, con la presencia de más de 15 mil delegados que se movilizaron para dichas asambleas.

*Tenemos presencia en 24 estados de la república.

*Representamos a más de 107 mil familias.

*La Comisión Organizadora acudió a todas las asambleas estatales convocadas, para ello recorrió más de 32 mil kilómetros.

*Estamos presentes en 315 municipios del país.

Más que la importancia numérica, nuestra presencia cualitativa regional es lo que identifica a la UNORCA.

Otros logros del proceso “Rumbo a la XI Asamblea Nacional de Delegados y Representantes de UNORCA”, son:

1).- Que en los estados de Oaxaca, Morelos, Tlaxcala y Zacatecas, pasamos de ser comisión organizadora a tener estructura propia, al lograr las correspondientes asambleas estatales.

2).- La Red de Café adquirió también estructura, programa y representación como tal.

3).- En este proceso se presentaron y aprobaron los programas de trabajo en cada entidad.

4).- Se realizaron las propuestas de Plan Quinquenal para integrarse a esta asamblea.

5).- En especial, se renovaron las estructuras estatales, tanto la Coordinadora como su Comisión Ejecutiva y su coordinador ejecutivo estatal. Cabe mencionar que en este último caso, en 13 de las 22 asambleas se acordó la reelección de su coordinador, en 5 casos se realizó el cambio de coordinador y en 3 casos la estructura era nueva. En un solo caso el coordinador era aún vigente.

Ahora hablemos de la importancia cualitativa y de los logros políticos de este proceso.

Quizás el resultado más importante fue que cada asamblea de base, de red o estatal, significó un verdadero ejercicio de renovación democrática. Acudir a elegir delegados para la asamblea, replantearse los asuntos de la organización y su plan de gestión, son actos que le imprimen un sello democrático a este proceso. 

Otro gran logro es que en las asambleas estatales se ratificaron los principios que nos dieron origen como UNORCA, en estas asambleas se expresó el orgullo por tales principios, presentes en nuestras siglas y que ninguna otra organización campesina nacional practica.

Como la AUTONOMÍA, entendida como la definición de nuestras formas propias de gobierno y de organización, autonomía hacia afuera y también de cada región y de cada organización. Quedó claro que no somos central, que la organización no depende de una persona o de un grupo, que las decisiones no se toman en el centro, sino en cada instancia, organización y región y de forma colegiada.

La PLURALIDAD ideológica, religiosa, partidaria, étnica y política, donde prevalece el DIÁLOGO y la TOLERANCIA, nos reconocemos como personas diferentes, aceptamos que no somos iguales, que podemos pensar diferente, pero tenemos principios comunes y objetivos históricos que nos unen. Así la UNORCA no es ni será nunca de ningún partido político.

La pluralidad étnica fue manifiesta en las asambleas estatales, desde los mayos en Sonora y Sinaloa, hasta los mayas en Quintana Roo y Yucatán, donde hubo que hacer las votaciones en idioma maya por la evidente mayoría de asistentes de esa etnia. Igualmente fue necesario auxiliarse en náhuatl en la Huasteca Hidalguense y ante la mayoritaria presencia de huastecos en la asamblea de Veracruz.

También muestra de nuestra evidente diversidad fue la presencia de las mujeres zapotecas, mixtecas y mazatecas en Oaxaca, la pluralidad étnica se expresó también con la presencia de las autoridades tarahumaras en Chihuahua y de los tepehuanos en Durango.

En Chiapas la mayoría de nuestros compañeros cubren casi todo el mosaico de culturas del estado, desde tzotziles, tzeltales, así como los choles; igual sucede en Guerrero con los pueblos nahuas. En Nayarit es necesario destacar la presencia de coras y huicholes.

Seguramente omitimos algunas etnias, pero estamos hablando de los casos más evidentes porque nos interesa compartir la impresión de nuestra profunda pluralidad como organización y de nuestra diversidad cultural.

Tenemos presencia en aproximadamente la mitad de los 56 pueblos indios que existen en México.

En cada asamblea se refrendaron los principios de EQUIDAD, SOLIDARIDAD y APOYO MUTUO, se dijo en más de una asamblea que debemos defender la agricultura campesina y la soberanía alimentaria.

La AUTOGESTIÓN como forma de definir nuestro propio desarrollo.

La GESTIÓN y la MOVILIZACIÓN, en una estrategia dual con la que difundimos y capacitamos sobre la oferta institucional y también generamos presión social para rechazar políticas públicas contrarias a los intereses campesinos y cuando se cierran los conductos institucionales.

Esos son los principios que nos definen como una organización de propuesta y de lucha.

…..

Durante el proceso hacia la XI Asamblea Nacional, en los planos local y global sucedieron hechos políticos y sociales de gran importancia:

Se declaró la crisis financiera de los principales bancos y empresas transnacionales, se profundizó la recesión estadunidense y se agudizó la crisis económica en los países desarrollados y las potencias mundiales.

El gobierno de México aceptó que el catarrito de Carstens era en realidad una profunda crisis.

Ganó Obama la presidencia en los Estados Unidos; se avisó la revisión del capítulo laboral y ambiental del Tratado de Libre Comercio. Semanas antes (el 24 de diciembre del 2008, como regalo de Navidad) el gobierno federal declaró la apertura comercial unilateral en 79 por ciento de los productos con países socios y no socios comerciales.

Se aprobó el presupuesto rural, el gobierno federal mantuvo sus reglas de operación. Cerramos el año con subejercicios de 12 mil millones de pesos. Nos movilizamos en enero. 

En un claro tinte electorero en la aplicación de los programas del gobierno federal, este año electoral los trámites iniciaron desde enero.

Todo eso provocó una serie de inquietudes en las asambleas estatales y generó también una serie de propuestas sobre políticas públicas.

Sólo por mencionar algunas: de primer nivel los planteamientos sobre el agua realizados en la Asamblea de Puebla; importantísimos los planteamientos sobre manejo forestal, defensa de los ejidos y protección de los recursos naturales realizados en Quintana Roo.

Necesarias y fundamentales las propuestas de lucha sobre derechos humanos realizadas en Oaxaca; estratégicas para definir una política semiurbana, las acciones realizadas en Querétaro; de gran valor y deberían de asumirse como posición nacional las propuestas en Sinaloa sobre el Fondo para el Rescate de Tierras Ejidales, reducir el rentismo y fortalecer la propiedad social.

Apropiada y certera la lucha municipal y participativa instrumentada en Sonora.

De gran valor para todos nosotros lo dicho en la Asamblea de Veracruz, destacando la unidad y señalando que tenemos UNORCA para rato.

Tuvimos una gran diversidad de escenarios para las asambleas, desde la realizada en pleno Zócalo de Zacatecas hasta la llevada a cabo en el último tramo de tierra firme, en plena marisma, en Nayarit. Lo sobresaliente es que todas fueron participativas. 

Hubo autonomía de cada dirección estatal para definir cómo hacer su asamblea, algunos prefirieron no invitar a ningún funcionario y tener una asamblea sólo de delegados.

En otros casos se tuvo la presencia de destacadas autoridades como los secretarios de Desarrollo Agropecuario en Quintana Roo y Durango, o de los presidentes municipales en Chihuahua y Veracruz, o bien de compañeros nuestros que son personalidades de la política como el senador Salomón Jara Cruz en Oaxaca.

Mención especial requiere la participación de las mujeres en este proceso, su numerosa asistencia y posicionamiento en la mayoría de las asambleas estatales. Vale la pena traer a la mesa algunos datos importantes: de los 50 delegados electos por cada estado, Chihuahua nombró a 39 mujeres, Querétaro a 35, Sinaloa a 33 y Yucatán a 31.

El 43 por ciento de los delegados a la XI Asamblea Nacional son mujeres; en pocas organizaciones se tiene tan nutrida presencia. En la nueva coordinadora nacional hay un 22 por ciento de mujeres.

…..

El censo agropecuario 2007, dado a conocer recientemente, después de 16 años del último que se publicó en 1991, reconoce lo que todos sabemos y sentimos: el sector rural mexicano lleva al menos 16 años de estancamiento.

Y se quedó corto.

La tierra cultivada se redujo y desde el 2002 más de 500 mil mexicanos migraran a Estados Unidos cada año.

La población rural esté envejeciendo aceleradamente debido a la salida masiva de los jóvenes campesinos.

Todo lo anterior nos indica una sola cosa: el modelo de desarrollo rural impuesto en México debe abandonarse.

Nos referimos al modelo de desarrollo rural que abarca las políticas aplicadas en los setenta y las implantadas en los noventa.

Porque no se trata de regresar al populismo echeverrista pero tampoco mantener el neoliberalismo salinista-zedillista.

Debemos buscar una nueva sociedad rural que parta de reconocer que el país necesita un campo vigoroso, que México requiere de campesinos y campesinas que vivan en condiciones dignas y obtengan ingresos adecuados.

La Nación tiene una deuda con sus habitantes rurales para asegurarles un contexto en el cual puedan alcanzar una nutrición adecuada, servicios de calidad en salud y educación y una vivienda digna.

El eje de un nuevo modelo de desarrollo rural debe ser la lucha contra la desigualdad.

Se trata de una desigualdad extensiva, permeante y resistente.

Decimos que es extensiva, porque abarca todas las regiones del país.

Es una desigualdad que  permea, al repercutir en todos los aspectos de la vida social, sea el acceso a bienes culturales, a la educación, a la salud; a la tierra o a otros activos productivos como el crédito o el empleo, incluso al poder político.

Es una desigualdad resistente en tanto está fuertemente enraizada en instituciones cuyo origen se remonta al periodo colonial, con fuertes sesgos de segregación racial y étnica.

Por ello nuestra propuesta se resume en los siguientes puntos:

1. Establecer un modelo de agricultura campesina, frente a la crisis del modelo neoliberal, monopolizador, controlado por transnacionales y que ha generado la actual crisis alimentaria extendida ya a escala mundial.

Nuestro modelo campesino garantiza alimentar al país, defender la soberanía alimentaria de México, proteger el empleo rural, reducir la migración hacia las ciudades y el extranjero, permitiendo mejorar la economía familiar.

Nuestra propuesta reduce la contaminación ambiental al abatir el uso de herbicidas y agrotóxicos; no utiliza transgénicos, gasta menos combustibles fósiles y garantiza la preservación de los recursos naturales.

Los campesinos y los indígenas somos la única vía que permitirá el adecuado uso de los recursos naturales por  la humanidad.

Refrendamos nuestra demanda de fortalecer la propiedad social y comunal sobre los recursos del agua, la tierra, bosques y selvas, esteros y marismas.

2. Nos pronunciamos por una agenda legislativa que fortalezca la propiedad social sobre la tierra y que revierta las acciones de privatización que se aplicaron a casi todo el marco jurídico del campo.

Nos referimos especialmente a la Ley Agraria, la Ley de Bioseguridad, Ley de Semillas, PRONASE y financiamiento.

3. Ante la inminente revisión del Capítulo Laboral y Ambiental del Tratado de Libre Comercio de América del Norte por iniciativa del gobierno de Obama, nos manifestamos por realizar una revisión ampliamente participativa.

Demandamos que se incorpore nuestra propuesta sobre recursos naturales y protección del empleo rural.

Sobre el Capítulo Agropecuario, exigimos el establecimiento de un acuerdo paralelo que contenga un fondo trinacional para la construcción de infraestructura en zonas marginadas.

Un acuerdo que evite el dumping, restrinja el uso de granos en la producción de combustibles y cumpla con la Ley de Desarrollo Rural Sustentable.

Dicha ley ordena el respeto a la soberanía alimentaria y el trato prioritario a la producción nacional de productos básicos y estratégicos.

4. Impulsamos un Acuerdo Migratorio que reconozca los derechos laborales y humanos de los migrantes, que evite la desintegración familiar y que convierta las remesas en una palanca de desarrollo para el campo.

Como organización campesina nacional también tenemos una serie de puntos rectores de nuestra actividad inmediata y futura:

1. Ratificar, profundizar y concientizar sobre los principios que dieron origen a la UNORCA, a saber:

*Autonomía

*Pluralidad ideológica, étnica, religiosa

*Diálogo y Tolerancia

*Autogestión

*Solidaridad y Apoyo Mutuo

*Movilización y Gestión

Rechazamos las acciones serviles hacia al gobierno, el colaboracionismo, el clientelismo, el autoritarismo y la cooptación como formas de actuar de una organización campesina.

2.  Proponemos como estrategias para consolidar y reimpulsar la UNORCA, en el terreno organizativo:

*Fortalecer el trabajo bajo el principio de redes, ampliar la acción por subsector y rama productiva, por tipo de organización y sobre el nivel de cada región.

*Impulsar la formación y educación de cuadros dirigentes y organizativos.

*Desarrollar la educación de las nuevas generaciones, impulsar a los jóvenes a retomar el amor a la tierra, al campo y al trabajo.

*Generar opciones de trabajo para los jóvenes.

*Crear la Universidad Campesina.

*Impulsar la formación, acreditación y actualización de nuestros cuadros técnicos.

*Concluida la Asamblea Nacional, realizar un proceso de reconciliación entre todas las organizaciones de la UNORCA.

*Utilización de todos los medios de comunicación e innovaciones tecnológicas para mejorar el trabajo y fortalecer la organización.

*Fomentar el análisis de la problemática nacional y mundial, realizar foros y talleres de formación.

*Elaborar un plan de gestión nacional, estatal y local que incluya todas las organizaciones de UNORCA y los diferentes niveles de gobierno y oferta institucional.

*Brindaremos y exigiremos respeto de todos los niveles de gobierno.

3. Propugnamos una amplia política de alianzas con las fuerzas democráticas y progresistas que permitan la transformación política de nuestro país.

Seguiremos participando al lado de las organizaciones campesinas, sindicales y ciudadanas del “Movimiento por la Soberanía Alimentaria y Energética, la Defensa de los Trabajadores y las Libertades Democráticas”.

4. Mantendremos y reforzaremos nuestra permanencia en el Movimiento Campesino Internacional a través de “La Vía Campesina”.

Cerca de cumplir 25 años de habernos constituido como organización, hoy más que nunca debemos sostener el principio básico que se encuentra en nuestro origen, en nuestra trayectoria y en nuestro nombre:

Unión Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Autónomas.

Autonomía, es decir, capacidad para decidir nuestras reglas, nuestra estrategia y  nuestros métodos de lucha; independientemente del gobierno, de los partidos políticos y de otras entidades externas.

La fuerza de nuestra organización se ha construido a partir de las movilizaciones regionales, la construcción de propuestas de políticas públicas y su negociación con todas las instancias del estado mexicano.

Pero el centro de nuestra fortaleza reside en la autonomía y en la movilización social.

Esos dos aspectos habremos de subrayar siempre en nuestro propósito inquebrantable por establecer una nueva sociedad rural en beneficio de todos los mexicanos.

…..

Durante el inicio de nuestra XI Asamblea Nacional, un grupo de personas intentó suspender el desarrollo del acto debido supuestamente a su inconformidad con la forma de elección de la nueva Comisión Ejecutiva Nacional.

Algunos asistentes se apoderaron intempestivamente de la tribuna ante lo cual la mayoría de delegados abandonó el recinto y continuó la asamblea en un lugar anexo en el mismo deportivo Hermanos Galeana, en la delegación Gustavo A. Madero, donde fue convocada la reunión.

Al respecto, es necesario dar a conocer íntegramente el resolutivo de la Coordinadora Nacional, aprobado por la XI Asamblea Nacional:

“RESOLUTIVO DE LA COORDINADORA NACIONAL DE LA UNORCA SOBRE EL INCIDENTE PRESENTADO EL DIA 26 DE MARZO DEL 2009, EN EL PLENO DE LA XI ASAMBLEA NACIONAL DE DELEGADOS Y REPRESENTANTES.

CONSIDERANDO:

1.- Que son inaceptables las actitudes de violencia asumidas por algunas personas en el Pleno de la Asamblea Nacional de la UNORCA. Que la violencia debe combatirse con tolerancia  e inteligencia.

2.- Que los retos de nuestra organización son mayores que un conflicto por la dirección de nuestra organización.

3.- Que el enemigo está afuera, en las empresas transnacionales, en los grandes y acaudalados empresarios, en el modelo neoliberal, en las políticas públicas adversas a los campesinos e indígenas y a los movimientos urbanos y suburbanos de México.

4.- Que la actitud violenta de quienes hoy tomaron el presídium y pretendieron romper la Asamblea pusieron en alto riesgo el futuro de nuestra organización.

5.- Que fue una enorme falta de respeto para la Asamblea y en particular para los indígenas de nuestra organización, el utilizar el ritual del maíz, para pretender imponer condiciones políticas de quienes aspiran a la dirección de la UNORCA y buscan hacer a un lado la autoridad de la Asamblea Nacional y de la Coordinadora Nacional de nuestra organización.

6.- Que necesitamos levantar la mira, que en opinión de la Coordinadora Nacional este incidente no debe obstaculizar el desarrollo de la XI Asamblea Nacional de Delegados y Representantes de UNORCA.

7.- Que se trata de una acción reiterativa, de una actitud que durante los tres últimos años ha estado socavando el trabajo de nuestra organización.

Por lo anterior la Coordinadora Nacional propone y la XI Asamblea Nacional de Delegados y Representantes de la UNORCA

RESUELVE:

Expulsar a las siguientes personas que violentaron la Asamblea Nacional de Delegados y Representantes de la UNORCA el día 26 de marzo del 2009:

-          Servando Olivarría Saavedra

-          Pedro Magaña Guerrero

-          Rolando Valentín Benítez Sánchez

-          José Cruz Valles Guevara

-          José Luis Quevedo Castro

-          Aurelia Leal López

-          René Bautista

-          Gloria Ramos Rivera

-          Laura Rebollar Domínguez

-          Margarito Cruz Cruz

-          Martha Patricia Alonso Ramírez

Dado en el Deportivo Hermanos Galeana, Ciudad de México, el 27 de marzo del 2009.”

Como se desprende del resolutivo, no se expulsó ninguna organización, estado o región de la UNORCA, sino a personas en lo individual, en función de sus conductas contrarias al interés de la organización.

Posteriormente hubo declaraciones en el sentido de que la UNORCA se fracturó y había nombrado a dos direcciones nacionales.

Al respecto, simplemente aclaramos que sólo hubo una Asamblea Nacional legalmente convocada e instalada y por lo tanto fue electa una sola dirección nacional representativa y legal.

La asamblea nacional decidió reelegir al coordinador ejecutivo nacional Olegario Carrillo Meza.

En la nueva Comisión Ejecutiva Nacional destaca la presencia de dos mujeres: las compañeras Martha Hernández Hernández, de Hidalgo, y Elia María Couoh Tzun, de Yucatán.

El proceso de trabajo, intercambio y análisis desarrollado durante la asamblea fue altamente fructífero pues dio como resultado las líneas de acción que regirán a la UNORCA durante los próximos cinco años.

En ese marco, es necesario comentar un artículo publicado el 31 de marzo de 2009, titulado “La ruptura de la UNORCA”, firmado por Luis Hernández Navarro, en el diario La Jornada.

 1.- Ante su afirmación de que la UNORCA se fracturó, más bien habría que decir que la UNORCA se fortaleció ya que, como el mismo Luis Hernández lo señala, sigue representando una propuesta de desarrollo rural alternativo.

Los que él llama disidentes (¿los conoce a cada uno realmente?), han aportado en los años recientes sólo actitudes y prácticas que no responden a los principios de la UNORCA. Más exactamente, como él bien lo define, algunos son agentes de la intervención del gobierno federal.

¿Sabe Luis Hernández de las negociaciones que realiza este grupo con “independencia” y cobijándose perniciosamente bajo las siglas de la organización? En la UNORCA existe y se respeta la tolerancia, pero ya no era posible mantener en su seno a personas que se conducen bajo otros principios y un proyecto político muy ajeno a los reales intereses y proyecto de los unorquistas. En ese sentido, la UNORCA se liberó.

 2.- “La UNORCA tiene dos direcciones nacionales”. Apenas que Luis Hernández las haya nombrado. ¿O en qué sociedad, agrupación o instancia, las minorías pueden imponer las directrices a las mayorías? En este caso, el argumento de la intolerancia hacia las minorías, es parte de una estrategia mediática gobiernista para tratar de engañar.

3.- “De no llegar a un acuerdo, lo que sigue es un pleito entre ambas corrientes por la titularidad de las siglas, la posesión de las oficinas, la administración de los recursos económicos y la infraestructura y la interlocución con el gobierno”. Se equivoca Luis Hernández, lo que continúa es seguir manteniendo vivo y fortalecer nuestro proyecto, el que unas cuantas personas pretendieron echar a la basura. El tiempo lo comprobará.

 4.- “La corriente principal menosprecia la importancia de su disidencia”. La UNORCA no puede menospreciar lo que él llama disidencia. Más bien le está dando su real dimensión. Posiblemente cuando Hernández habla de disidencia quiere referirse a pluralidad, la cual se respeta en la UNORCA desde siempre. Pero algo muy diferente es que algunos personajes en claro proceso de descomposición, mediante una maquinaria aceitada con recursos públicos, actúen bajo toda impunidad amparados en la organización pero en aras de otro proyecto sociopolítico.

6.- “En la actual ruptura de la UNORCA desempeñaron un papel muy importante tres factores asociados: la intervención del gobierno de Felipe Calderón en los asuntos internos de la organización, un estilo de dirección burocrático por parte de la representación nacional y la ambición electoral de varios líderes”. En lo primero tiene toda la razón, de ahí la terminante decisión tomada por la Asamblea Nacional. En cuanto a lo de dirección burocrática, está muy equivocado porque la dirigencia actual ha sido de las más abiertas y cercanas a las bases unorquistas. ¿Conoce Luis Hernández, las prácticas en sus regiones y organizaciones de los que llama disidentes? Los que han excluido a la UNORCA de algunos programas son esos “disidentes” quienes mantienen negociaciones unilaterales con diversas dependencias gubernamentales.

7.- “La crisis de la UNORCA expresa el nivel de descomposición política alcanzado por las organizaciones campesinas en el país”. En nuestro caso sólo podríamos hablar de crisis si la UNORCA se hubiese descompuesto a causa del proyecto gobiernista de lo que Luis Hernández llama disidencia, y si este grupo se hubiese impuesto a los principios unorquistas. El hecho de ver disminuida la cantidad, más no la calidad de nuestra membresía no significa estar en crisis. Hay que ver si este grupo en los próximos años efectivamente trabaja y construye una organización democrática y alternativa. Si así fuese, podríamos admitir algunas de las aseveraciones de Luis Hernández; pero nunca que en esta ocasión se cometiera un grave error político e histórico.

…..

Nuevos escenarios para la humanidad y para nuestro país exigen una UNORCA con capacidad de propuesta y de rumbo a efecto de ser una organización que genere alternativas para la gente.

La fractura del modelo neoliberal y su seguro derrumbamiento en un futuro próximo, se expresa con esta crisis económica, financiera, social, ambiental y de seguridad.

Después de más de 24 años de lucha, el tiempo nos dio la razón.

Ahora más que nunca es fundamental elevar la mira y reforzar la lucha por un campo con campesinos, por defender la propiedad social, por cambiar las políticas públicas, por eliminar el abandono, el rezago y la marginación en el campo.

Vamos a una nueva etapa de lucha por el establecimiento de un modelo de agricultura campesina, frente a la crisis del modelo neoliberal, monopolizador, controlado por transnacionales y por las políticas de supuesto libre comercio.

Hemos dicho basta al modelo consumista que contamina y que ha generado la actual crisis alimentaria mundial.

Nuestro modelo campesino garantiza alimentar al país, defender la soberanía alimentaria de México, proteger el empleo rural y reducir la migración hacia las ciudades y el extranjero. Nuestro modelo permite también la mejoría constante de la economía familiar.

 En ello seguiremos avanzando.

 

INFORME DE LA COMISIÓN EJECUTIVA NACIONAL
ANTE LA XI ASAMBLEA

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