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ASAMBLEA NACIONAL DE ANIVERSARIOS

INFORME DE LA COMISIÓN EJECUTIVA NACIONAL

Atoyac de Álvarez, Gro., 27 de agosto de 2010

 Ing. Olegario Carrillo Meza
Presidente y coordinador ejecutivo nacional

Entre los 25 y los 30 años de edad, Emiliano Zapata Salazar recibió de los hombres más viejos de su pueblo un montón de papeles formado por títulos, mapas y cuadernos enteros de litigios y dictámenes que amparaban la propiedad ancestral de sus tierras comunales.

Entre los 25 y los 30 años, Zapata organizó el primer reparto agrario entre los campesinos de Morelos.

Poco después, el general Emiliano Zapata, un campesino levantado en armas, ofrendó su vida por la causa agrarista mexicana.

…..

Buenos días, compañeras y compañeros, muy buenos días a todos los presentes.

Quiero empezar agradeciendo a los hombres y mujeres de esta gran organización que es la Coalición de Ejidos de la Costa Grande de Guerrero, porque nos han abierto la puerta de su casa generosamente, para realizar esta Asamblea Nacional de Aniversarios.

Mi agradecimiento va en especial a su dirigente, nuestro compañero Zohelio Jaimes Chávez, quien a través de los años nos ha dado lecciones de congruencia entre el pensar y el hacer.

Es un honor estar en estas tierras de grandes luchadores sociales, y en esta ciudad donde inició la batalla el comandante profesor Lucio Cabañas Barrientos.

Nos llena de orgullo celebrar en Atoyac de Álvarez los 25 años de la UNORCA y los 30 años de la Coalición de Ejidos.

¡VIVA EL 25 ANIVERSARIO DE LA UNORCA!

¡VIVA EL 30 ANIVERSARIO DE LA COALICIÓN DE EJIDOS!

¡VIVA LUCIO CABAÑAS!

¡VIVA EMILIANO ZAPATA!

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Enseguida, quiero saludar y reconocer la presencia de delegadas y delegados de 24 estados del país, que con alegría y decisión han llegado hasta acá para encontrarnos y para debatir y priorizar el accionar de la UNORCA.

En esta asamblea vamos a analizar y decidir, pero también vamos a festejar y bailar, porque es nuestra fiesta, porque son 25 y 30 años de lucha, 25 y 30 años de organización y protestas, pero también de propuestas.

Las felicito y los felicito sinceramente porque han dejado mucho y han viajado largo para poder estar aquí, para ser parte de esta gran celebración.

Cuántos compañeros y compañeras desearon también venir pero no era posible, y sin embargo ellos están de algún modo aquí, con nosotros, porque ustedes los representan.

Cuántas historias hacen la historia de la UNORCA, cuántos hechos quedan en nuestra memoria colectiva, cuántos luchadores cayeron para que hoy lleguemos a 25 y 30 años de existencia.

Por ellos, por nuestros muertos, les pido por favor que se levanten y demos un minuto de aplausos.

…..

Muchas gracias.

Hemos llegado fortalecidos a este aniversario, pero es evidente que nos faltan algunos aspectos por consolidar.

Tenemos una larga trayectoria de logros pero también existen problemas que hay que encarar y superar.

Necesitamos vigorizar todos los espacios de toma de decisiones, esa ha sido nuestra virtud y seguirá siendo nuestra fortaleza. La gente debe participar plenamente, tiene que debatir, debe decidir todo lo que tenga que ver con la organización.

Con información amplia y oportuna, con formación a todos los niveles, seremos una organización más fuerte, capaz de enfrentar los grandes retos que tenemos por delante.

Ya enfrentamos exitosamente a la tentación de que esta gran unión de organizaciones fuera convertida en central campesina, en apéndice del gobierno, con prácticas clientelares y para beneficio particular de seudo líderes.

¡A esa tentación la paramos y la derrotamos!

Quienes pretendían desviar nuestros principios, fueron vencidos y se marcharon.

Así quedó claro que la UNORCA nunca será una central ni apéndice del gobierno ni de partido político alguno. La UNORCA es y seguirá siendo una gran red de organizaciones regionales campesinas AUTÓNOMAS.

El pequeño grupo de ex compañeros que trató de romper los trabajos de nuestra XI Asamblea Nacional el año pasado, y que fueron repudiados por la mayoría de los delegados, en todo este tiempo han pretendido suplantar la dirigencia que nombramos.

Sin embargo, les puedo informar que somos plenamente reconocidos por las organizaciones sociales y por las autoridades de gobierno como la dirigencia formal y legal de la UNORCA.

Asimismo les informo que, en apego a nuestros estatutos, realizamos la Asamblea de la UNORCA A.C. y ratificamos a sus representantes como autoridades legales, recayendo así la Presidencia de la UNORCA A.C. y la Coordinación Ejecutiva Nacional en un servidor de ustedes.

Por eso, estar aquí, en Atoyac y con la Coalición de Ejidos, una organización fundadora de la UNORCA, representa todo un simbolismo.

Desde este recodo de la patria, a donde hemos llegado a expresar nuestra voluntad, energía y compromiso, los hombres y mujeres reunidos en nuestra Asamblea Nacional de Aniversarios le decimos al país:

¡LA UNORCA ESTÁ EN PIE DE LUCHA!

…..

Quiero destacar y agradecer la presencia en esta asamblea de nuestros invitados e invitadas especiales…

Debo subrayar también la presencia de los dirigentes estatales…

Desde luego hay que señalar la relevante presencia de las compañeras de la Unión Nacional de Mujeres Indígenas y Campesinas…

Y por supuesto, la presencia  de quienes integran la comisión ejecutiva nacional…

 …..

Tenemos que reconocer que el neoliberalismo y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, y el grupo que mal gobierna al país, han logrado sus propósitos: trasnacionalizar y destruir la economía de México.

Ése es el contexto en el que estamos realizando nuestra asamblea nacional.

El país ha sido entregado a las corporaciones trasnacionales. Son éstas las conductoras y beneficiarias reales de las medidas económicas, de los cambios legislativos y políticas gubernamentales, que han transformado al país en un paraíso de ganancias y lucro y en fuente sólo de materias primas.

Los mexicanos pasamos a ser simples mecanismos de producción y consumo, engranajes del mercado, personas que valemos por lo que tenemos y no por lo que somos.

Y el campo ha sido destruido y ahora está sumido en la peor crisis de su historia contemporánea:

Siete de cada 10 pobres viven en el área rural; 18 millones de mexicanos padecen hambre.

El país cayó en una peligrosa dependencia alimentaria, las importaciones de maíz se han multiplicado por 42 veces, al subir de 253mil toneladas en 1993 a 10.7 millones en 2007.

Hoy, más de 40 de cada 100 kilogramos de alimentos provienen de las importaciones.

La población ocupada en actividades agropecuarias y pesqueras disminuyó de 8.8 millones de personas, a 5.8 millones en el 2009.

Otro dato: la inversión pública al sector agropecuario en 1982 fue de 1.48 por ciento del PIB, y en el 2009 sólo representó el 0.15 por ciento.

Y esto no ha sido producto de la mala suerte: el TLCAN y las políticas neoliberales han sido diseñados y aplicados para desmantelar el campo mexicano y apoderarse del mercado interno.

Acabaron con instituciones, programas, mecanismos e instrumentos de protección y fomento a la agricultura campesina productora de alimentos.

Hoy están haciendo de México un país extractivista, dicen que el 70 por ciento de su superficie es susceptible a la explotación minera y ya han concesionado el 25 por ciento del territorio nacional.

Lo han convertido también en un paraíso de desregulación ambiental, que está generando graves problemas de devastación de nuestros recursos naturales.

Y en un infierno de crímenes, desapariciones forzadas, criminalización de la lucha social, demolición de las instituciones públicas y degeneración de la política.

…..

Un asunto que nos preocupa y nos da coraje es la experimentación que Monsanto está haciendo con maíz transgénico, con la complicidad del gobierno federal.

Dicha corporación trasnacional dice que sus siembras de experimentación de maíz transgénico en 12.7 hectáreas en Sinaloa, Sonora y Tamaulipas, fueron todo un éxito, y ahora quiere hacerlo en 10 mil hectáreas en Sinaloa.

Además están en trámite 41 solicitudes de permisos de liberación al ambiente de maíz transgénico.

Esta es una agresión a los campesinos y un atentado a la historia, la cultura y la economía de los mexicanos.

Exigimos al gobierno y al congreso derogar de manera inmediata los permisos de experimentación y prohibir la siembra comercial de maíz transgénico.

Le pedimos a la mesa de trabajo sobre transgénicos, un resolutivo especial claro y fuerte que exprese el sentir de la UNORCA contra el maíz transgénico y contra Monsanto.

¡NO AL MAÍZ TRANSGÉNICO; FUERA MONSANTO!

Demandaremos formalmente ante al Congreso la creación de una comisión legislativa que investigue las acciones monopólicas que cinco trasnacionales están realizando a través de la asociación civil Agrobio – México (Monsanto, Novartis, Dupont,, Pulsar y Aventis).

Rechazamos que el gobierno federal siga prestándose a favorecer los intereses de dichas trasnacionales, poniendo en grave riesgo el patrimonio agrogenético, económico y cultural de los mexicanos al autorizar más permisos de siembra de maíz transgénico en territorio nacional.

La eventual comisión legislativa deberá indagar también la posibilidad de actos de corrupción porque no encontramos otra explicación al hecho de autorizar cultivos genéticamente modificados que en nada benefician a la mayoría de los agricultores mexicanos y sí a las trasnacionales que los promueven.

Está demostrado que el maíz transgénico no incrementa el rendimiento ni disminuye el uso de agrotóxicos y hay serias dudas sobre su inocuidad en la salud humana.

No hay razones legales ni científicas ni productivas o éticas para otorgar los permisos de siembra experimental de maíz transgénico en ninguna entidad pues en todo el territorio nacional existen razas nativas de maíz.

Intensificaremos nuestra campaña iniciada el año pasado, mediante foros de información y análisis y en medios y bardas bajo la bandera de: ¡No al maíz transgénico! ¡Fuera Monsanto!

Hemos llevado a cabo foros en Navojoa (a pocos kilómetros de uno de los centros de experimentación), Chilpancingo y Zacatecas.

Después en Guadalajara, en Morelia y en Mérida, en sendos encuentros denunciamos la experimentación de maíz transgénico en México como un crimen de contra la humanidad.

Nuestra meta debe ser lograr la prohibición definitiva del maíz transgénico en nuestro país y mantener la lucha contra las patentes de semillas.

Vamos a seguir fomentando el libre intercambio de semillas, el rescate de experiencias locales de conservación y de ferias campesinas para compartir sabidurías, intercambiar semillas y promover la agroecología.

En esta asamblea abordaremos también la agenda inmediata de  movilizaciones hacia la reunión de la COP-16 a realizarse en Cancún, Quintana Roo, en noviembre y diciembre próximo.

La crisis climática nos atañe directamente como campesinos porque ya estamos siendo y seremos de los más afectados, y porque la agricultura campesina es parte de la solución al sobrecalentamiento del planeta.

Nos proponemos también realizar el cabildeo necesario en el Senado de la República y movilizaciones en las entidades federativas para lograr que el derecho a la alimentación tenga carácter constitucional y se aplique plenamente como un derecho humano fundamental.

También debemos tomar decisiones sobre el futuro de nuestra organización, en el contexto nacional, conociendo el enorme deterioro en que se encuentra el campo, la desarticulación de los ejidos y las comunidades.

Abordaremos la pobreza y pobreza extrema en que están miles de habitantes del medio rural y el desprecio que se sigue ejerciendo ante los pueblos indígenas; así como la marginación en que se mantiene a las mujeres y jóvenes del campo.

…..

El año pasado realizamos nuestra XI Asamblea Nacional Ordinaria, en la que fuimos electos los actuales integrantes de la Comisión Ejecutiva Nacional y la Coordinadora Nacional.

Estamos integrados actualmente en nuestra unión más de 2 mil 792 organizaciones locales de 24 entidades federativas, en 315 municipios.

Durante este periodo se integraron nuevos compañeros de los estados de Tabasco, Durango, Tamaulipas y Campeche, que están presentes en esta Asamblea.

Entre septiembre y noviembre de 2009 realizamos gestiones y cabildeos ante la Cámara de Diputados respecto al presupuesto para el campo, el cual con la lucha nuestra y de varias organizaciones campesinas se logró que fuera de 237 mil 847 millones de pesos.

En marzo y abril de este año enviamos oficios a las distintas fracciones parlamentarias de la Cámara de Diputados para que aprobaran la minuta del Senado, de diciembre de 2003, que establece el derecho constitucional a la alimentación.

Nos reunimos que distintos legisladores y se logró que aprobaran la propuesta y aún cuando modificaron el texto original de los senadores, se trata de un dictamen adecuado el cual deberemos impulsar ante el Senado, a partir de septiembre y después en los congresos estatales.

La UNORCA es una organización comprometida con la defensa de los recursos naturales, con la lucha porque los gobiernos adopten medidas serias para revertir la crisis climática.

Para ello apoyamos las iniciativas de La Vía Campesina, organización internacional a la que pertenecemos y representamos, con la que participamos en distintos foros y actividades.

Como el encuentro del mes pasado sobre justicia climática, con la presencia del embajador de Bolivia ante la ONU, el cual defiende las posiciones sociales en este tema.

Asimismo estuvimos en Bolivia, en mayo, en la Cumbre Mundial de los Pueblos, convocada por el presidente Evo Morales y suscribimos la declaración de Cochabamba, la cual fue llevada a la ONU para que sea tomada en cuenta en la próxima cumbre de Cancún.

Hemos tenido reuniones con compañeros de las organizaciones campesinas que conforman la CLOC en México, con quienes coincidimos en impulsar y fortalecer esta instancia organizativa latinoamericana.

Es importante que en este espacio construyamos una agenda que abarque a los pueblos de todos los países latinoamericanos y del Caribe; para ello estaremos en octubre en Quito, Ecuador en el V Encuentro de la CLOC.

También les informo que hemos estado participando en diversos eventos en los distintos estados donde se encuentra la UNORCA, con lo cual ayudamos a fortalecer a nuestra organización en los estados.

Asimismo realizamos puntualmente, cada tres meses, nuestra reunión de Coordinadora Nacional, en la que discutimos y analizamos la situación de nuestra organización y el rumbo que le damos a las tareas que hemos emprendido.

Respetando la pluralidad política que existe en nuestra organización colaboramos con nuestros compañeros de los distintos estados donde se realizaron procesos electorales.

Discutimos con ellos el sentido de la participación y siempre se les orientó para que ante todo se diera a respetar la posición de los unorquistas y se realizaran propuestas de políticas a las que se comprometieran los candidatos que nuestros compañeros decidieron apoyar.

De esa manera, compañeros de las comisiones ejecutivas estatales se entrevistaron con los candidatos, ahora ganadores, de los estados de Oaxaca, Chihuahua y Veracruz; asimismo compañeros nuestros entraron en la competencia preelectoral de Chiapas.

Hoy tenemos el enorme reto de fortalecer más a nuestra organización, hacerla más participativa y democrática, más comprometida con las luchas sociales en nuestro país, como lo hemos hecho en el apoyo a la lucha de los electricistas del SME.

Tenemos que enfrentar las políticas públicas que vienen aplicando los gobiernos federales en los últimos 30 años, las cuales nos han condenado a la pobreza y tratan de marginarnos; debemos construir los nuevos paradigmas que tenemos que desarrollar en nuestra lucha diaria.

Lo central es reforzar la organización y fortalecer el movimiento social como única base de apoyo para cambiar la situación del país, por eso de esta Asamblea tendremos que tomar acuerdos para impulsar cuatro grandes líneas de acción en lo inmediato:

1.- El fortalecimiento de la UNORCA y del movimiento social, desde los pueblos y los organismos de base, levantando su demanda, gestionando soluciones e impulsando la organización de mujeres y jóvenes.

 2.- La demanda hacia los gobiernos del mundo para que asuman compromisos y acuerdos definitivos para evitar el calentamiento global, que para el año 2020 la temperatura no suba más de un grado centígrado.

3.- Lograr que en el próximo periodo de sesiones el Senado apruebe la minuta de la Cámara de Diputados respecto a establecer en la Constitución política el derecho de los mexicanos a la alimentación, con producción nacional de los campesinos e indígenas.

4.- Nos movilizaremos ante los diputados para lograr un mejor presupuesto rural en 2011, más simple de aplicar, con más recursos que lleguen a las comunidades y no se detengan en la burocracia y los subejercicios.

Requerimos que se reglamente la Ley de Desarrollo Rural Sustentable y se anulen los cientos de páginas que componen las burocratizadas reglas de operación de los programas para el campo.

Compañeras y compañeros:

Es necesario reflexionar cómo debemos organizarnos, qué ruta debemos tomar y qué estrategias utilizar para ayudar a que el pueblo mexicano, los campesinos y pueblos indígenas logremos la libertad, la justicia, la democracia, la equidad y una vida digna.

Los gobiernos neoliberales que hemos padecido no sólo se dedican a lograr beneficios privados, sino que favorecen a las empresas trasnacionales y obedecen ciegamente las políticas de los organismos internacionales.

Debemos lograr los mayores consensos y la unidad de acción con la mayoría de las organizaciones campesinas, indígenas y sociales de nuestro país, para construir un Frente Amplio que dé cauce a nuestras luchas en contra de las transnacionales y de los gobiernos a su servicio.

Necesitamos construir una fuerza popular que al mismo tiempo que lucha y elabora soluciones a sus demandas sociales, se proponga ganar espacios de gobierno para impulsar políticas públicas en bien del pueblo mexicano.

Combatir el neoliberalismo, construir poderes sociales del pueblo mexicano, desde lo local y municipal, son tareas que debemos emprender para cambiar el actual régimen económico y social, que nos oprime y desorganiza.

No debemos permitir que las políticas públicas que se aplican actualmente desde la mayoría de los gobiernos sirvan para destruir las organizaciones sociales, desintegrar los pueblos y barrios, como lo han venido haciendo con la propiedad social de la tierra que representan los ejidos.

Nuestra estrategia para fortalecer la organización social y lograr cambios verdaderos en nuestro país, a favor de la mayoría, debe ser sencilla:

Organizarnos desde las bases, desde los pueblos y barrios, elaborar propuestas de desarrollo local y regional, que partan de nuestras propias fuerzas, con el fin de enfrentar la pobreza y empezar a resolver los problemas de falta de educación, salud y esparcimiento.

Demandar de los gobiernos que los recursos públicos se usen para apoyar nuestras propuestas de desarrollo y se atiendan nuestras necesidades principales, además de que nos facilite la incorporación de nuevas tecnologías, que no dañen la naturaleza y garanticen el extensionismo rural.

Debemos producir alimentos para comer en nuestros pueblos y para satisfacer la demanda de los mexicanos y al mismo tiempo impulsar la producción con una función más comercial, como se hacía en Atoyac: producir café y miel para el mercado y maíz para el autoconsumo.

Debemos construir consensos para apropiarnos de los poderes locales y municipales con el fin de hacer que los programas gubernamentales se apliquen cabalmente con los pequeños productores, campesinos e indígenas.

Y simultáneamente trabajar unidos para ganar poderes estatales y federales con el fin de hacer que se apliquen políticas públicas que beneficien a la inmensa mayoría de los mexicanos.

Compañeras y compañeros:

Reflexionemos y vayamos a la defensa de nuestros pueblos, de nuestros espacios locales, de nuestra propiedad social, de nuestros ejidos, de nuestros pueblos indígenas y de nuestras organizaciones sociales.

Construyamos acuerdos sociales para ganar espacios de poder público local, municipal, estatal y nacional.

Tengamos en mente que todo esto es para lograr la libertad, la justicia, la democracia y la equidad para todos los mexicanos.

Desde mi perspectiva lo único que puede salvar al país, es que el poder público y el gobierno lo ejerza el pueblo.

Nosotros debemos apoyar  aquellas propuestas políticas que combatan el neoliberalismo y que busquen soluciones reales a los problemas del pueblo, no debemos permitir el continuismo político.

Junto con otros muchos tendremos que luchar para rescatar y dar un giro a la izquierda en el rumbo del país, para que se revalore y se dé otro trato a la clase campesina y a nuestra agricultura, para que en este país la soberanía alimentaria sea una realidad.

La producción nacional de alimentos con base a la agricultura campesina sustentable, el desarrollo de mercados locales, políticas de precios, fomento y protección a la producción campesina y el derecho a la alimentación, son aspectos básicos por los que debemos seguir luchando..

La soberanía alimentaria es la propuesta campesina al conjunto de la sociedad, pero también es nuestra propuesta ante la crisis de alimentos y la crisis climática.

Les pregunto, unorquistas, ¿estamos listos para dar la lucha por la soberanía alimentaria?

No tengo duda que de esta asamblea, la UNORCA saldrá más fuerte y más preparada para dar la pelea por la soberanía alimentaria, la democracia, la justicia y por una vida digna para todos.

Muchas gracias por su atención.

¡VIVAN LOS PUEBLOS CAMPESINOS E INDÍGENAS DE MÉXICO!

¡VIVA LA COALICIÓN DE EJIDOS DE LA COSTA GRANDE DE GUERRERO!

¡VIVA LA UNORCA!


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